miércoles, 7 de noviembre de 2007

El día que llegaron los colores

En realidad siempre han estado ahí, pero ahora han cambiado, se fueron algunos y aparecieron nuevos. Los amarillos, naranjas, marrones han llegado, han pintado las vistas, han alfombrado las calles. Las pocas horas de sol se compensan con el reflejo que emiten. Las mañanas son frías, vienen con azules y grises. Con los primeros rayos del sol aparecen los dorados, gotas de oro aquí y allá, una capa de rocío lo cubre todo. Como una dama sensual la sombra de sol avanza por el territorio, despertando los colores, dejando un rastro iluminado y lleno de brillo.
Se levanta la sábana de la noche y llega el nuevo día. Ya es otoño, ya están aquí de nuevo.

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